Tomo como punto de partida el reciente, sabroso y emotivo post de 'Júbilo Matinal', (Vanbrugh), 'El jardín', ese jardín en el que nos columpiamos a menudo – en el mejor sentido de la expresión.
Pensé entresacar algunos párrafos del post porque me parecían significativos y por si algún lector no lo recuerda o se lo perdió, pero estoy seguro de que aún anda colgado en su blog para quien quiera cotejarlo y de paso evito extenderme. Si acaso usaré cursiva cuando le cite literalmente. Sólo trascribo un comentario suyo posterior:
“Yo creo, Grillo y Miroslav, que en nuestro cerebro está almacenada toda la información que ha llegado a él desde que nacimos, o quizás incluso desde antes.”----- ----- -----
Pues yo creo, Vanbrugh, que en el cerebro no podemos almacenar información ninguna anterior a nuestro nacimiento, ni apenas nada de nada recuperable hasta pasado un tiempo de vida extrauterina, porque durante ese tiempo su funcionamiento es totalmente involuntario. Nacemos con la inteligencia intacta; empezamos muy lentamente a manejar el intelecto después de algunas experiencias y aprendizajes mínimos, y sólo entendemos algunos sencillos conceptos a partir de edades que se sitúan generalmente entre lo 2 o 3 años.
Un niño de mi cole nos contaba lo calentito y a gusto que estaba en la barriga de su madre. Óle. Bueno, también otro del barrio dijo una tarde que iba a volar como 'uno palomo', se tiró desde el tejado y quedó rarito hasta el final del Bachillerato, (hoy debe seguir troleando.)
Como pudiste leer en un comentario al mismo post, dije que dedicaría otro mío a este tema; porque es algo despierta mi curiosidad y porque aún de modo amateur algo creo haber captado de lo mucho que se escribe y se dice al respecto en distintos medios por personas dedicadas a la materia, gris o blanca.
En el programa Redes, 'Memoria y evolución', explicaba el docto y buenazo Eduard Punset, (ese de los pelos, el único divulgador que se traduce a sí mismo en la tele), que con la memoria ajustamos los recuerdos a nuestro favor para que lo recordado encaje con nuestra actualidad de modo favorable, como las piezas de un puzzle. Y añadía que esto no sólo es 'normal', sino bueno.
Creo recordar (…) que luego hablaba de los 'pecados de la memoria' y los dividía en los cometidos por omisión o por comisión. Los primeros por simple olvido, porque no podemos recordarlo todo, porque dejamos pasar hechos triviales y seleccionamos lo que de verdad nos importa, lo que creemos vital. Los otros, olvidados adrede porque nos conviene para sobrevivir o vivir lo más felizmente posible.
Y aún se extendía con otros veniales que llamaba 'atribuciones erróneas', (testigos oculares que pudieron no existir, p.ej.), o de 'sesgo retrospectivo'. En cualquier caso insistía el buen señor en que la memoria indudablemente nos sirve aunque también nosotros nos servimos de ella ...
Con su desmenuzamiento didáctico peculiar y su hablar huntoso (don Punset) la comparaba con un criado a nuestras órdenes limpiando la casa cuyos pasillos y recovecos conoce bien, por aquí y por allá, tratando de dejar a la vista lo mejor o lo esencial.
Él sabrá, a mi me parece que por mucho maquillaje que nos añadamos, cada quién sabe de sobra donde tiene un grano o tapa una antigua picadura de viruela.
Según otros autores, parece ser, (no sé si añadir 'sin embargo'), que mientras más y más remotos son los recuerdos infantiles que somos capaces de almacenar en nuestra memoria (cerebro), más nos servirán también para imaginar nuestro futuro, para preverlo y/o planificarlo. Eso parece una obviedad, se diría que se trata de una simple cuestión de ejercicio, de práctica; pero el desarrollo del por qúe exacto no es tan sencillo y no me atrevo explicarlo porque ni domino el tema ni quiero someter a mi cerebro a una tarea demasiado ardua para él, para su azarosa condición de 'kluge'. Y, aunque lo supiera, seguro que no lo haría de un modo preciso y conciso. Que luego viene Lansky y me casca por extenderme demasiado en mi propio patio. (Estás en tu casa, amigo.)
Donde todos los investigadores de la neurología y la neurociencia parecen estar de acuerdo, (sin embargo), es en que continúa siendo todavía una incógnita el modo como se interconectan las células del cerebro (neuronas). Pues, estamos buenos. No saben a qué se deben exactamente esas conexiones, (cien trillones de ellas es mucho tomate) y que solo se avanza en su conocimiento por el viejo sistema científico del 'trial and error'. Con grupos de 'pacientes' y personas totalmente asintomáticas que se prestan voluntariamente a distintas, repetidas y lentas pruebas de laboratorio van descartando proposiciones y buscando por otras vías que tal vez pudieran conducir a ciertos descubrimientos o 'logros'. Conmigo que no cuenten. A mi me da igual ocho que ochenta y tengo ya el culo chamuscado por la silla eléctrica. O sea.
Vanbrugh se metió en un jardín (… sin coña) y por sí mismo, por su propio interés, descubrió que SU jardín de la infancia debía atesorar y atesoraba datos reveladores impresos en su particular circuito como un escenario PRIVADO, casi onírico. Emociones, sensaciones, estados de ánimo cristalizados, de los que apenas cree tener consciencia y forman parte de su actual pensamiento... mejoran la leve sensación de ansiedad. etc. etc.
Su mera descripción ya es significativa y rica en sí misma y viene a demostrar (o eso me parece a mi) una buena toma de conciencia y las posibilidades de adaptar sus actuaciones de acuerdo con unas coordenadas y un modo de pensar que le podrá ser adaptable, útil, en la planificación de su por venir – según dicen.
Esto es aplicable a cualquiera otro que hubiera pasado la misma experiencia de búsqueda y la hubiera compartido con los demás: Proust, Miroslav y, por lo que se ve, los varios comentaristasQ del mentado post.
Mucho antes de que empezaran a interesarme estas cosas desde un punto de vista digamos que 'científico' (de eso tengo bien poco) a mí me gustó desde que fui 'adulto' pasear por los barrios y calles aledañas a mi colegio, mi casa paternal, sitios de vacaciones esporádicas, lugares de antigua diversión o de suspiros perdidos... Algo nutricio creía encontrar siempre en un banco, una pared, o un árbol amigo.
Pero vuelvo a lo que cuentan los neurólogos:
He escrito 'suspiros perdidos'. Dicen ellos que ciertas lagunas de la memoria de la infancia, ciertos malos recuerdos, (los así llamados 'de estrés postraumático'), son modulables, reconducibles, mejorables – aunque no parece recomendable borrarlos del todo, como si no hubieran existido. Ahí coinciden de nuevo con Punset.
Es muy interesante el comentario de Miroslav: - “Apenas guardo recuerdos del niño que fui y los que tengo me parecen de otra persona, como ajenos a mi yo íntimo (sea eso lo que sea). Supongo que esta disociación emocional respecto a mi pasado debe obedecer a alguna compleja patología psicológica; mi ex, por ejemplo, me decía que tenía que hacer terapia para sacar a la luz todos los traumas infantiles que mi subconsciente había enterrado (y yo le contestaba que para qué, si no me molestaban.”)
Me parece fantástico, lúcido, franco y certeramente expresado. Con eso y con la seriedad y/o gracejo de sus propios posts entiende uno que su comentario responde más a una especulación olímpica, de orden intelectual, que a un problema vital, puesto que no le molesta su supuesta disociación emocional y los recuerdos que guarda del niño que indudablemente fue le resultan ajenos a su yo íntimo, sea eso lo que sea – añade con humor o desconfianza de terapias para sacar a la luz traumas infantiles como le recomendó su ex.
Coño, pues tiene razón. Lo está 'verbalizando' muy bien – como dicen que dicen los terapeutas.
No me parece que a Miros (le menciono porque da pie a ello cuando nos cuenta su experiencia y porque me declaro su admirado lector) le fueran a servir de mucho las terapias á la page ni le cuadren otros 'experimentos' como los que oigo que siguen contando los expertos:
Cuando se trata de ciertos trastornos de estrés postraumático andan ya empleando unas técnicas que al parecer dan resultados. Por ejemplo, dicen que sirve de ayuda a una persona que ha sufrido una violación rememorar el hecho, repasarlo bajo control terapéutico: al parecer, hacen de entrada escribir a la paciente tanto como puede recordar ( esa memoria y recuerdo, leitmotif de ahora) del suceso, incluyendo sus estado de ánimo inmediato o durante el periodo de tiempo que estuvo bloqueada. A continuación le administran unas dosis determinadas de un preparado químico llamado Prepanadol. Veo en la Wikipedia que el Prepanadol es, efectivamente, un antidepresivo, una benzodiazepina. Después de un tiempo determinado y bajo los beneficiosos efectos del tratamiento medicamentoso piden que se repita por escrito otra vez el hecho y parece ser que la descripción es menos trágica o se detalla con menos traumatismo. Se acepta algo mejor. Se reconstruyen las piezas del puzzle mencionadas al principio con menos dolor, más a favor de obra, a favor de la vida, sin la ansiedad que guardó durante años; que viene a ser el equivalente, más o menos, de aquella 'leve sensación de ansiedad', casi romántica, que experimentó Vanbrough al reencontrar la casa del jardín de su añorada infancia y que actualmente procesa con satisfacción.
No sé si ese avance de la paciente del ejemplo se pueda calificar de 'logro espectacular'... Personalmente creo que el repaso de un suceso desafortunado ayuda a inteleccionarlo y aceptarlo desde otra perspectiva: las ventanas de la casa que encontró Vanbrugh no le parecieron ahora tan altas, tan grandes.
Etc.
Seguiría contando, pero creo que con lo poco expuesto ya podría haber suficiente materia para comentarios en uno u otro sentido.
En vez de continuar lanzaré otra vez mi tantra de AVISO PARA NAVEGANTES: lo que cuento tratando de ser 'serio' es pura especulación del enorme diletante que llevo adentro. Fijaros sólo un poco cuando disparato y repaso otras vivencias desde el punto de vista guasón: que si mi gimnasia, que si mi 'mili' o mi desafortunada experiencia con los animalitos de compañía. Además, esas contarriñas sí que son reales y vividas en primera persona. Y, quién sabe, a lo mejor incluso me valen a mi mismo para reencontrarme de algún modo.
P.S.
Ya conocía la acuñación 'kluge' desde hace un par de años. Los que no sepan que se trata del acrónimo en inglés de clumsy, lame, ugly but good enough, pueden documentarse un poco más en el Babelia de 11, julio 2010, o directamente hojeando el libro de idéntico nombre escrito por Gary Marcus – que es como un niño rompecojones con carita de bueno. Dicen que el libraco es cosa interesante y seria, escrito con un lenguaje divulgativo bastante ameno y con su chiste – única manera de acercarse al 'curioso letor' con un tema arduo.
16 comentarios:
El cerebro crece hasta los 20 años, algunos autores aseguran que hasta los 50 (la materia blanca) y las conexiones interneuronales (sinapsis), que son lo relevante, van aumentando también…Desde el punto de vista científico (lo lamento, pero el único relevante en el fondo) el tema no es tan sencillo…
Ahora bien(en defensa del diletantismo de Grillo): una cosa es lo que sea compleja y científicamente la memoria, y otra distinta, lo que cada cual hacemos con la memoria
No sé en qué momento comienza el cerebro del feto a estar más o menos operativo, pero me imagino que bastante antes del alumbramiento. Por eso creo que puede registrar, y sin duda registrará, "impresiones", no sé de qué naturaleza, anteriores al parto. No digo que sean conscientes; no creo que nadie tenga recuerdos conscientes ni prenatales ni anteriores a los dos o tres años de edad. Pero, insistiendo en una metáfora que me parece útil, una cosa es que sepamos dónde está guardado el papel (recuerdos conscientes) y otra cosa es que esté, aunque no tengamos ni idea de dónde (recuerdos inconscientes, que sí pueden ser prenatales).
Muchas gracias, en cualquier caso, por citarme tan profusa y analíticamente. Mi breve y casual evocación de una tarde de mi infancia no merecía, creo, un estudio tan detallado, ni, desde luego, está preparada para soportarlo.
Una aclaración: la "leve ansiedad" de que hablo en mi post no es un sentimiento actual, motivado por el reencuentro inesperado con un pedazo de pasado: forma parte, en cambio, de ese pasado. Es un sentimiento que tenía, aquella tarde de Agosto de 1964, el niño que yo era entonces, motivado por la inminencia del comienzo escolar. Sabía que en unos días me esperaba el Colegio, al que no había ido nunca, y saberlo ensombrecía ligeramente mi felicidad estival. No había vuelto a recordar tal cosa ni era consciente de que me hubiera pasado, pero al reencontrarme con el jardín y revivir aquella lejana tarde, esta ansiedad producida por el colegio fue una de las emociones que reencontré en él. Uno de los papeles traspapelados que se me vino de golpe a las manos.
Pues ahí lo tienes, Lansky: como científicamente se desconoce lo fundamental del proceso del cerebro y lo más que se sabe sobre su funcionamiento son apenas balbuceos, cada individuo hace con él lo que puede, lo que quiere, lo que le conviene.
Fascinante.
(La idea de dividir tu blog por calles, avenidas, plazas, callejones, etc., es 'tupenda'. No sabes qué contento estoy con mi bulevar.)
Lo de la memoria es algo muy español. No le tenemos alergia a ciertos recuerdos? Hay gente con subconscientes tan cabezotas que aseguran no soñar nunca, pero ay! lo que sí parece ser cierto es que cuando pasan los años los dolores no resueltos de la infancia vuelven como piedras lanzadas con honda. Y no lo digo por experiencia propia sino por lo que he observado tras "conversaciones" con mis viejos ( mi madre dice que se acuerda mucho de su abuela, mi abuela piensa en cuando era pequeña, mi padre se ha hecho un aliño de recuerdos que le aislan del mundo) Y yo creo que una memoria antojadiza y vaga no nos sirve de nada a largo plazo, que no hay nada peor que andar por el mundo sin memoria.
Comprendido, Vanbrugh: la LEVE ansiedad que mencionas no fue actual, de cuando reencontratse el jardín y la casa, sino que recuerdas llevarla 'puesta' ya entonces y crees que era debida a que pronto empezarías a ir al colegio por primera vez. O sea, de algún modo estabas 'despidiéndote' de la infancia/infancia sin deberes y eso te proporcionaba aquel estado de ánimo... (jó, qué lio)...
Precisamente me ferería o (me) preguntaba por ello completamente en serio y con mucho interés (nada científico.) En definitiva ¿Fue tu búsqueda/encuentro algo positivo?
Por cómo lo cuentas yo creo que sí, aunque algo hay en tu post de melancolía, de saudade ¿no?.
Joer, yo sí que me he metido en un jardín... - aunque con entusiasmo.
Emma, creo que no estoy muy de acuerdo contigo en eso de que la memoria sea algo muy español... Supongo que lo dices por esto de la Memoria Histórica que tanto se habla ahora por aquí con respecto a los muertos sin descubrir o por desenterrar de nuestra guerra civil.
Me parece que todos los pueblos y civilizaciones tienen su 'memoria' histórica, de sus antepasados, etc. SUS MITOS.
Entonces, Grillo, no existe la memoria ancestral ? Si los animales disponen de ella, nosotros también. ¿ O no somos de origen animal ? Las ratas no vuelven a cometer los mismos errores que las generaciones anteriores. Explicaría el origen de nosotras fobias aparentemente irracionales.
El comentario de Emma me recuerda una sueño mío, o más bien una pesadilla que se repetía, aunque con guiones diferentes,durante
muchos años. En él tengo un bebé a mi cargo. Tengo que alimentarle, cambiarle los pañales, abrazarle y secarle las lágrimas. Sé donde está. Pero me es imposible llegar a él. Encuentro miles de obstáculos y desvíos de toda clase que me lo impiden.
En una velada entre amigos, cada uno contó un sueño repetido. Después de haber contado el mío, alguien dijo : el bebé eres tú. Y mira por donde, no he vuelto a tener esta pesadilla nunca más.
Y sí, creo que cada uno de nosotros ha tenido un "jardín" similar al de Vanbrugh. Pero pocos son capaces de describirlo como lo hace él.
Aquí hoy 35º. ¿ Qué tal en Madrid ?
Jó! C.C.
Muchas preguntas...
Contesto a la primera radicalmente: los animales tienen INSTINTO, muy superior al nuestro.
Por supuesto somos animales, descendemos de ellos; concretamente de peces; pero eso te lo explicará mejor Lansky.
Creo, afirmo, que todos tenemos sueños y pesadillas recurrentes. Muy curiosa la tuya del bebé que una amiga dijos ser tú misma y ahí cesó. Muchas de esas pesadillas recurrentes son típicas y las padecen muchos individuos.
El post de Vanbrugh era (es) precioso y muy bien descrito.
En Madrid 30º.
Abrazos de homínido.
"¿Que la ciencia desconoce lo fundamental del cerebro?". Tus palabras que me aplicas: yo no he dicho lo que dices que he dicho: cada vez se conoce más del funcionamiento del cerebro. Y como sucede siempre por cada interrogante que se cierra se abren dos nuevos por lo menos. Esos es ciencia, sin certezas absolutas, el progreso del conocimiento es como caminar hacia el horizonte mientras el muy cabrón sigue alejándose
(Desde el Boulevard de Flâneur Grillon a punto de partir a mon 'fermier')
Y muy bien la distinción entre Memoria Histórica, conjunto de mitos (con base en hechos más o menos) y la Historia, que debe tener aspiraciones d eobjetividad.
Creo, Grillo, que esto que nos pasa de estar "untados" en el tiempo como la mantequilla en el pan, el existir atados al tiempo y condicionados por él, es, básicamente, una jodienda. Creo que los hombres somos "eternos", en el exacto sentido de que lo más importante de nosotros -el "alma", en la terminología más tradicional- es ajeno al tiempo. Considero al tiempo, por tanto, como un serio engorro, y estupendo todo lo que de algún modo contribuya a aliviar las limitaciones que nos impone, incluido este encuentro mío con mi jardín. Que es, por tanto, una experiencia positiva, sí, mucho. Pero, en la medida en que constatas que no puedes anular del todo el tiempo -puedes recuperar lo que mirabas entonces, pero no puedes recuperar tu mirada de entonces, tú mismo has cambiado- tiene también un componente melancólico, efectivamente.
Lansky, mon ami, estoy contigo en que no hay (o hay muy pocas...) certezas absolutas en el campo de la ciencia y que en ella se avanza lentamente. Creo que dije eso: trial and error... poco a poco.
Y creo que voy a asear y colgar un antiguo escrito a propósito del los MITOS.
----------------------
Vanbroug. Tal vez seamos eternos; otra aburrición aunque yo lo he pasado bien en este ciclo.
Lo del alma debe ser cierto... aunque sólo sea porque tiene nombre propio y es palabra que TODOS empleamos. Si no fuera por el propio cañón de un ARMA no existiría su ÁNIMA o alma interior. (Lo he dicho a bulto.)
Vanbrugh:
Unamuno no es santo de mi devoción, pero al hilo del alma que menciona vanbrugh debo decir con el sesudo vasco/samantino que la misión del ser humano en esta vida (para mí la única) es "hacerse un alma" (Unamuno dixit) y que, por tanto, -es fácil añadir, aunque no lo hiciera don miguel- no la traemos de fábrica. El alma, para mí, no sólo no es ajaena al tiempo, sino su producto, a veces feo, a veces precioso (pero sólo soy un ateo, un ateo que cree en el alma, ¿eterna? ¿Para qué?))
Lansky:
Sí, sí, sí. Nos interesa (a mi mucho) que sigas con tu post '¿Qué nos hace humanos?'
Respecto a la imitación de 'singes' y niños supongo que a todos (o a muchos) se nos ocurrió poner delante de un espejo a nuestr/s hijo/s cuando apenas empezaba a gatear... y su reacción, obviamente, era echar mano del 'otro' que veía enfrente.
El mío a la segunda tentativa cesó porque logró entender el 'truco'...
No-sé-quién pensó en pintar la nariz al nene enfrentado al espejo por segunda vez y el cabrito se echó mano A SU PROPIA NARIZ... para limpiarse. ¡Qué bárbaro!
Tampoco es santo de mi devoción, Unamuno. Fundamentalmente, pobre señor, porque todo lo que sé de él me hace pensar que era tonto.
Esta pavada que me cuentas que decía sobre el alma, por ejemplo, no la conocía. A raiz de conocerla han aumentado msi motivos para pensar que era tonto en, al menos, un tres o un cuatro por ciento.
Dios lo tenga en su gloria.
Perdona, Lansky, no me había dado cuenta de que hacías tuyas las palabras de Unamuno sobre el alma. Habría sido más moderado al valorarlas, de veras. Por el respeto intelectual que me mereces tú, no él. Pero "hacerse un alma", la verdad... O se usa la palabra con cierta coherencia, o casi mejor que no se use, en mi humilde opinión.
Estoy de acuerdo con Vanbrugh y tampoco me gusta Unamuno como a Lansky. Unamuno era "tonto", por más que suene raro a algun@s.
Una 'eminencia' si se le compara con el típico tonto del bote de pueblo y un poco pacato en su nivel de filósofo, pensador y escritor. Tonto de vereda, tonto de repetición.
Creo que fue A. Machado quien tras el inesperado y repentino fallecimiento de don Miguel dijo algo así como que murió de sí mismo...
La cita correcta debe andar por la Wiki.
No me ofendes, Vanbrugh. Los tres estamos de acuerdo que Unamuno era tonto, un tipo de tonto que se complicaba la vida con cosas de lo más natural, pero lo de “hacerse un alma” me gusta, por contraposición (esto ya es mío, no de él) con traerla de fábrica. Es decir, convertirse en un ser humano más o menos sensato y cabal o, como decía Sartre, darse cuenta de que “una cosa es lo que la vida nos hace” y otra “lo que cada uno hace con lo que la vida le hace” (A pesar de las comillas todas las citas son de memoria, soy demasiado perezoso para comprobarlas)
Publicar un comentario