lunes, 28 de junio de 2010

El servicio militar - Parte 1


Creo que fue Emma quien se rió al verme mal disfrazado de mujer en un post de hace tiempo. Aquello fue una broma improvisada en casa de mi socio, que recuadré al máximo por no mostrar la foto completa sin su conocimiento, porque íbamos de auténticos mamarrachos.

Esto mío del gusto por el 'disfraz' viene de lejos.

En las funciones del cole me asignaban casi todos los papeles de niña, de pastorcilla, de virgen María o de varios papeles femeninos, incluido el brevísimo de doncella con frase – “La cena está servida” y correr a los camerinos para cambiarme a otra.

Yo encantada, mis padres y herman@s tan divertidos, y los curas me aprobaban las insidiosas e incomprensibles mates como favor devuelto. Poquito se chotearon los otros niños o muchachos porque nada más terminar las clases diarias era yo el primero que se lanzaba a meter mano a las niñas de otro colegio femenino que había enfrente. Mi gusto por las chicas fue precoz, innato, y en esas estoy todavía aunque ya practico lo que llamo 'amor frutal', de higos a brevas.

No os entiendo muy bien (a las mujeres) pero me gustáis, os intuyo un attimo y no encuentro una razón para conocer el fondo del alma de ninguna criatura porque normalmente deviene en cierta forma de atropello. Creo que fue el mil leches y caligramático Apollinaire, con el subidón del ismo, quien habló de las siete puertas del cuerpo o del alma de la mujer. Sonso arbitrario: el alma de una mujer tiene tantas puertas como el mar y ya con reconocer su cuerpo a palpas vas que chutas. Pretender más sería tan encomiable como aprender esperanto.

Sin duda, la temporada más larga en la que he disfrutado de un disfraz en toda mi vida fueron los tres meses que pasé en el primer CIR de Colmenar Viejo,(Centro de Instrucción de Reclutas) donde cumplí mis deberes con la patria.

Por mis circunstancias particulares de entonces (no vivía en España), preferí prestar servicio como recluta normal con varias prórrogas cuando regresé, antes que la Milicia Universitaria en lo que debió ser mi promoción adecuada.

C.C., Mita, Leon no es feroz, Emma y las demás también muy distinguidas, cultas y humorísticas damas: Suele decirse que a las chicas os chiflan los uniformes. A los hombres también, al revés. A mi me pone mucho una enfermera, una teniente de valía, elegante o sudorosa (Demi Moore/O'neil) o una bombera; imaginar cualquier devaneo con las uniformadas tiene algo de porno sin guión coherente.

Mili: fusiles, subfusiles, ametralladoras de verdad con fuego real, granadas... Pedí también una tanqueta pero el borde del sargento Pulidor dijo - No, la tanqueta pa Grillo no. Y te callas o te doy una patada en el esternón y te vas pal calabozo tres días.

El sargento de mi compañía, Pulidor, nos seleccionó a un grupito para que, a la fuerza, nos presentáramos como voluntarios a los cursillos para 'cabo primero'. En una de sus clases teóricas nos dijo que el Ebro era el río más caudaloso y largo del mundo. Cuando hice el test escrito en el que se preguntaba por el río mas largo y caudaloso del mundo respondí que era el Ebro, naturalmente. El capitán me suspendió y así quedé de soldado raso de tercera categoría hasta que me devolvieron la Cartilla Militar casi dos años después, ya licenciado, (licenciado hasta los 50 tacos en que podrían aún reclutarte en caso de conflicto bélico). Soldado de Infantería de 3ª: no creo que exista nada más bajo en el Ejército excepto ser fusilado por un pelotón en un Consejo de Guerra.

Miradme aquí de soldado, con el traje de faena y con el de paseo, que se llamaba de granito, (¿?¿?)


¿No luzco bien y gallardo? ¿No estoy para comerme a pellizcones en estas fotos cuarteleras?


Continuará en "El servicio militar - Parte 2"

6 comentarios:

Lansky dijo...

Con lanza, no, pero con fúsil Mauser de cerrojo y no con el semiautomático cetme que vino después sí que hiciste la mili, como yo. Entonces los uniformes no incluían corbata ni manga corta las camisas, sino aparatosos chaquetones austrohúngaros abotonados hasta el puto cuello, botas de tres hebillas que algunos idiotas pretendían quedarse luego porque decían que eran muy buenas para andar por el campo (si las usabas mucho te dejaban cojo de por vida), gorra cuartelera que como recordarás había que “capar”, en fin, hace tanto de todo… (Te digo mi edad si tú me la dices primero).

Algo he viajado y me pareció más largo el Nilo, el Amazonas y hasta el río Congo, y si te pones hasta el Tajo, pero el Miño, no. Qué erudición la de ese sargento, el mío se empeñaba en decir que la velocidad inicial de un proyectil era cero; cuando yo le replique que entonces la velocidad de impacto sería también cero porque cualquier número multiplicado por cero también es cero, se rascó el colodrillo, me miró enojado y me dijo: “Lansky, a ti te gusta mucho estar siempre liándola, ¿no?”

Tus reflexiones iniciales sobre las mujeres me han provocado ganas de hacer un post que se llame “yo y las mujeres” (no “las mujeres y yo”, que es más fino, pero más falso también), sólo hasta los doce años, que luego se complicaron demasiado las cosas. (Eres un seductor y te estás quedando con todas las tías de nuestro ecosistema bloguero, y hasta ahí podríamos llegar, so mamón)

Grillo dijo...

El Mauser de cerrojo, el Cetme, las botas, el chaquetón, capar las gorras... ufff!

Y los exámenes para cabo: - Capitán, ya han llegado los voluntarios para cabo. - Bien, que los desaten y les echen de comer.

No pretendo quedarme con las donas del blog. Hacerlas reír sí.

Y ya sabes mi edad, como sé yo la tuya por anteriores posts.

El tuyo de hoy, por cierto, me ha dejado un sabor bastante amargo, por lo certero e inamovible que parece ser el 'tema'.

Qué pena, coño.

leon no es feroz dijo...

Ya estáis con historias de la puta mili. Bueno, una objeción, nos gustan de uniforme pero depende cómo les quede. Tiene que haber un no se qué.
Si, Grillo estás muy atractivo cogiendo el fusil. Ya no me acuerdo de qué iba la de " Jhonny cogió su fusil"...
Ah, no hagas caso a Lansky,si seducir nos gusta a todos un montón,que nos gusta que nos quieran, con o sin uniforme..pero eso si, con mucho sentido del humor.
Lo de Obsidiana ¿ por qué es? ¿ Una piedra?algún juego de palabras?

Un saludo

Grillo dijo...

León:
Grillo es un nick que he usado desde hace casi 20 años o más, y lo de obsidiana fue un añadido de una amiga que dijo que sería en todo caso un grillo de ese mineral volcánico. No sé si por terco, duro, brilloso o raro.
El caso es que me gustó y ahí sigue.

Mi uniforme de militar ya ves que es desastroso... como para burlarme yo mismo.

¿Qué tal vas tú?

Saludo y cariño.

C.C. dijo...

Jaaaaaa, Grillo, sí que fuiste bien capaz de pedirle al sargento "una tanqueta" para ti y para toda la compañía.

¿ Te extraña que el traje lo llamaran de granito ? Con lo que debía pesar la gorda tela tiesa y rugosa.

Grillo dijo...

C.C.
Tienes razón, la tela era granítica. Nunca lo había pensado.

Y te prometo que pedí una tanqueta... Ni siquiera tenía entonces carnet de conducir y posteriormente me designaron PORQUE SÍ a conducir un Reo, enorme y vigoroso camión de trnasporte...
En cuanto subí al asiento del conductor y empecé a mirar por dentro se dio cuenta el teniente que no tenía ni puta idea y me bajó a coces...

No quería llamar la atención, sino ser muy bien mandado y acatar sin rechisto.